Un espacio abierto sin prejuicios humanos. Aquí no cabe el racismo, sexismo, LGTBfobia ni el especismo (la discriminación en función de la especie). Soy una rata y estoy orgullosa.
Jo, EspartaKa
Sóc una rata. Els humans diuen que sóc un "animal de laboratori". Classifiquen a la resta d’animals com a coses, amb adjectius que ens defineixen per la nostra utilitat per a ells. I totes són dolentes per a nosaltres, els animals que no hem nascut humans.
Al laboratori ens volen pel mateix que volen una proveta. Som un instrument d’investigació. I ens inoculen tota mena de productes, ens donen descàrregues elèctriques, ens fan emmalaltir i arribar a la psicosi, ens fan patir. Ens torturen i maten per a provar barres de llavis o productes de neteja. No importa que les provetes no puguen sentir i nosaltres si. Ens tracten igual.
Els humans també utilitzen les rates de laboratori per a altres coses. Jo, per exemple, vaig ser comprada al mercat d’esclaus per a que em mengés una serp esclava que, tancada a la seua pressó-vitrina de la mida d’una caixa, menja quan els seus "amos" ho decideixen. Jo sóc tranquil·la i pacífica; m’hauria capturat ràpidament, i la preuada "propietat dels humans", mostrada amb orgull a les visites, no hauria patit perill.
Però la serp es va morir abans de menjar-me. Segurament de pena, somiant, dins de la pressó-vitrina, amb un ample territori, ple de pedres sota les que passar la nit i on prendre la calor del gran sol, no d’una trista llum artificial. Somiant ser lliure com les rates que li permetrien sobreviure, i amb les que lluitaria per la vida en igualtat de condicions.
Ella morí mentre jo esperava, a la tenda distribuïdora d’esclaus no humans, dins d’una gàbia on no em podia moure. El traficant d’esclaus no estava molt content que jo estigués a la tenda, no era bo pel negoci. Quan ja tenia decidit donar-me com a "pèrdua" (matar-me i llançar-me a les escombraries) es trobà un humà i una humana amb els que ha començat la resta de la meua vida.
dijous, 30 d’abril del 2009
PPIINA: Jornada Europea de Debate: "CON SU PERMISO. Para la Igualdad, permisos iguales"
dimecres, 29 d’abril del 2009
El delito de ser pobre en una ciudad rica
El martes 28 de abril desalojaron a unas treinta personas de la antigua fábrica de Bombas Gens en Marxalenes. La policía llegó sobre las 8.45 de la mañana y llevaron a las personas presentes a la comisaría para ficharles. Las asociaciones que trabajamos con los inmigrantes, habíamos exigido la no tramitación de órdenes de expulsión contra ellos y parece que este se ha respetado. Pero a todas las personas allí dentro, incluyendo a nuestros compañeros que les estaban acompañando, les han presentado con una citación para presentarse antes el juez el día 14 de mayo, presumiblemente para imputarles un delito de usurpación de propiedad. Antes había siete imputados, ahora hay muchos más.
Los que estábamos allí nos hemos sentido tristes, impotentes y enfadados de ver llevarse a personas, con quienes tenemos ahora lazos de amistad. Ellos perdían el único refugio, el único hogar que tienen: la fábrica. Y no es que sea una maravilla de casa, las condiciones dentro son muy malas: falta de agua potable, basura acumulada durante décadas de ocupación, goteras por todas partes, imposibilidad de calentar o enfriar el espacio. Pero era su vivienda, un sitio donde estas personas podían estar juntas, un sitio donde compartieron la escasa comida que tenían, donde se veía a las personas jugando a las cartas o damas, cortando el pelo, viendo un partido de fútbol en una tele sacada de la basura, y charlando. Y donde siempre encontraron un lugar para los recién llegados, con muestras de solidaridad que la “sociedad normalizada” bien podríamos envidiar.
¿A dónde van a ir estas personas ahora? A algunas les ofrecerán plazas en los albergues: albergues que llevamos años denunciando las redes y asociaciones que trabajamos con inmigrantes por la falta de condiciones apropiadas a las necesidades de los inmigrantes, falta de espacios comunes, horarios restrictivos… en otras palabras, todo esto significa que no hay cobijo durante el día y sí un toque de queda por la tarde, no muy tarde, que así no pueden aceptar empleos con un horario no compatible con el horario del albergue. En otros casos no hay personal de ayuntamiento trabajando dentro del albergue – ni siquiera un trabajador social. Finalmente, las personas normalmente no pueden “disfrutar” de esta provisión durante mucho tiempo y en consecuencia vuelven pronto a la calle. La realidad es que estos albergues se han convertido en lugares de ocultamiento de inmigrantes temporeros.
En este momento no son temporeros simplemente porque no hay a dónde ir. No hay trabajo en el Estado español para los inmigrantes subsaharianos, el último escalón de la pirámide ocupacional, si es que siquiera llegan a ser escalón. Durante años han aceptado empleos que ningún español quería hacer, y sus trabajos han generado un aumento del bienestar en este Estado y al mismo tiempo en sus países de origen. Cuando hay trabajo son necesarios, pero siendo no-personas, sino solamente mano de obra, siendo trabajadores desechables.
En algunas sociedades la verdadera civilización y la dignidad de una sociedad se mida en base al trato que se da a los más vulnerables, y a la solidaridad y empatía que se muestran para con ellos. Muchas personas africanas consideran este país poco “civilizado” por la forma en que trata a sus inmigrantes, muy diferente al trato que reciben los visitantes europeos en sus países. Es importante subrayar que las personas africanas viviendo en la fábrica son personas muy capaces de salir adelante, con experiencias y conocimientos que pueden enriquecer este país y han aportado y seguirán aportando mucho más de lo que reciben.
Pero la realidad, la dura realidad es que serán juzgados por el crimen de ser pobres. Por venir de lugares que los países ricos llevan años saqueando, promoviendo la libre circulación de los recursos de países pobres a países ricos, pero dificultando e imposibilitando el movimiento de sus gentes. Las víctimas son convertidas en victimarios.
Exigimos el derecho a una vivienda digna para todos y todas. Exigimos la creación de una cobertura social adecuada para todos y todas. Exigimos un trato de respeto y solidaridad que todo ser humano merece.
dimarts, 28 d’abril del 2009
No som coses, no som fem.
“A un promedio de 6 animales muertos diarios encontrados en la basura de estas paradas, debemos añadir que también se encontraron 3 hamsters vivos y un pájaro (agapornis). En el caso de los hamsters, dos de ellos se habían lanzado a la basura dentro de una pequeña caja de cartón perfectamente precintada, por la que no pasaba oxígeno, y que se encontraba debajo de una montaña de serrín sucio.”
dilluns, 27 d’abril del 2009
Un llibre, una escriptora
divendres, 24 d’abril del 2009
Feminismo y tauromaquia, per Alicia H. Puleo
dimecres, 22 d’abril del 2009
Especismo & Sexismo: ¿cuál es la conexión?, per Pattrice Jones
El medicamento Premarin está hecho de la orina de yeguas preñadas. Las yeguas son cruelmente confinadas y sometidas a procedimientos invasivos a lo largo de su gestación para finalmente ser apartadas de sus potros tras del nacimiento. Esta perversión de los ciclos reproductores de las yeguas produce un medicamento perjudicial que se vende a las mujeres, convenciéndolas de que sus propios ciclos reproductores naturales son signos anormales de enfermedad. Comercializado como cura para la menopausia, Premarin perjudica tanto a las hembras equinas como a las humanas, para proporcionar beneficios a una compañía farmacéutica.
Este cruce entre la opresión de las mujeres y la opresión de los animales no es extraordinario. Las mujeres y los animales, junto con la tierra y los niños, han sido vistos históricamente como la propiedad del cabeza de familia masculino. El patriarcado (el control masculino de la vida política y doméstica) y el pastoreo (el cuidado de los rebaños como forma de vida) aparecieron en el mismo estadio histórico y no pueden ser separados, porque ambos se justifican y son perpetuados en base a las mismas ideologías y prácticas.
Tanto las mujeres como los animales han sido considerados históricam
ente menos inteligentes y más cercanos a la naturaleza que los hombres. Tácticas como la objetivación, la ridiculización, y el control de la reproducción han sido y continúan siendo utilizadas para controlar y explotar tanto a las mujeres como a los animales.
Veamos algunos de los síntomas actuales del malsano cruce entre el especismo y el sexismo:
La leche:
La leche puede ser definida como la explotación de las capacidades reproductivas de la vaca para producir ganancias a la industria lechera. Las vacas son preñadas a la fuerza y de forma repetida para que sus cuerpos produzcan leche destinada a sustentar a sus terneros. Entonces se les roba la leche y los terneros. Las vacas sufren fuertes dolencias físicas, tales como la mastitis, así como el dolor emocional de que sus hijos y su libertad les hayan sido arrancados. Mientras tanto, los productos lácteos son responsables de la insana aceleración en el inicio de la menstruación en las chicas, y están relacionados también con el cáncer de pecho en las mujeres. Así, las glándulas mamarias de las vacas son explotadas para producir un producto que daña las glándulas mamarias de las mujeres.
Violación:
Una de cada tres mujeres es asaltada sexualmente a lo largo de su vida — una de cada cuatro antes de alcanzar los 18 años de edad. Los expertos coinciden en que la violación está relacionada con el poder, no con el sexo. La violación se basa en la idea de que mujeres y niños son objetos que se pueden utilizar para obtener placer propio, sin prestar atención a sus deseos o experiencias subjetivas. La misma actitud subyace a las prácticas abusivas hacia los animales, desde los circos a la ganadería industrial. Los animales también son violados, a veces por el placer del violador humano masculino, pero más a menudo para controlar su reproducción para que las empresas obtengan el placer de las ganancias.
Peleas de gallos:
Los estereotipos de roles sexuales hacen daño tanto a los animales humanos como a los no humanos. En las peleas de gallos, la conducta natural de los gallos (que lucharán hasta la muerte para proteger el gallinero) es pervertida para forzarlos a actuar de acuerdo con la idea humana de masculinidad.
Las aves son traumatizadas y lesionadas deliberadamente para hacer que quienes los manejan se sientan grandes hombres. Mueren en estereotipados espectáculos de masculinidad que no tienen que ver nada con la conducta natural de las aves, y mucho con ideas humanas acerca del género. Mientras tanto, los jóvenes humanos también son traumatizados para que se formen de uno modo acorde a las ideas culturales de masculinidad.
Violencia doméstica:
La violencia doméstica es uno de los modos en que los hombres mantienen el control sobre las mujeres, lo niños y los animales en su entorno familiar. La Organización Mundial de la Salud ha identificado la violencia doméstica hacia las mujeres como una emergencia sanitaria global de la mayor importancia. En los Estados Unidos, la violencia doméstica es la primera causa por la que la mujeres acuden a los servicios de emergencias, y al menos dos de cada diez mujeres embarazadas son golpeadas por sus compañeros.
Muy a menudo, la violencia doméstica incluye el maltrato a animales de compañía como una forma de asustar, traumatizar, o controlar a las mujeres. Muchas mujeres se quedan en entornos domésticos peligrosos porque los deteriorados refugios de mujeres no aceptan animales, y tienen miedo de lo que les pueda suceder a sus animales de compañía si les dejan solos con el maltratador. Nadie sabe cuántos animales de compañía han muerto a manos de maltratadores o cuántas mujeres han sido asesinadas al permanecer en sus casas para proteger a sus animales.
Los huevos:
¿Puede cualquiera de nosotros imaginarse la vida de gallinas en batería —¡aves! — amontonadas en jaulas sin suficiente espacio para levantar el vuelo o acostarse cómodamente... incapaces de anidar o de relacionarse con gallos, o de poner huevos en la intimidad? Se les queman las puntas de los picos para que no se picoteen a sí mismas o entre ellas hasta la muerte, presas de la frustración y la infelicidad. ¿Y porqué? Para que las compañías puedan sacar provecho de sus sistemas reproductores: sus preciados huevos. El control de la reproducción es una de las bases tanto del especismo como del sexismo. Verdaderamente, así como las gallinas son específicamente oprimidas para poder explotar sus órganos reproductores, muchos creen que el punto originario del patriarcado fue el control de los sistemas reproductores de las mujeres.
Turismo sexual:
A nadie le gusta hablar de ello, pero es verdad. En este momento, en muchos países pobres e incluso en los Estados Unidos, mujeres y niños son literalmente esclavizados por la industria del sexo. Los clientes —hombres que conscientemente obligan a practicar el sexo a niñas, niños, y mujeres que no son libres para negarse a ello, hombres que a veces viajan a otras ciudades o a países extranjeros únicamente para poder comportarse así— son casi exclusivamente de los Estados Unidos y otros países ricos.
Encerradas y violadas a diario, estas mujeres y niños sufren traumas físicos y emocionales inexpresables. Como las gallinas en las fábricas de huevos, muchos son asesinados cuando sus cuerpos están tan agotados por los abusos que ya no resulta provechoso mantenerlos.
Uno de los más básicos principios del movimiento de liberación animal es que no hay diferencia
moral entre los animales humanos y los no humanos. Si algo no se debe hacer a los humanos, entonces tampoco se debe hacer a los animales. Y viceversa. Si nos tomamos en serio la liberación animal, debemos trabajar por la liberación de todos los animales, los humanos y los no humanos. Si nos tomamos en serio el feminismo, debemos rechazar el especismo tanto como rechazamos el sexismo. Nadie es libre mientras otros estén siendo oprimidos. Y, si trabajamos juntos, entendiendo la relación que existe entre luchas aparentemente diferentes, entonces algún día todos seremos libres.
Para más información acerca de las conexiones entre el especismo y el sexismo, puedes
Webs:
http://www.farinc.org/
http://www.bravebirds.org/sexism.html
http://www.gsara.uarc.com/
Bibliografía:
The Sexual Politics of Meat: A Feminist-Vegetarian Critical Theory, de Carol J. Adams.
Reweaving the World: The Emergence of Ecofeminism, editado por Diamond & Orenstein
Animals and Women: Feminist Theoretical Explorations, editado por Adams & Donovan
Fuente: Eastern Shore Sanctuary & Education Center
Traducción: Alicia Martín Melero
dimarts, 21 d’abril del 2009
En adopció
Contacte: bertaferris@hotmail.com
divendres, 17 d’abril del 2009
"Maldita sea... te voy a dejar KO... pequeña puta. Pequeña cabrona"
Inquisitio 2009: event de suport a lesbianes, gais, transsexuals i bisexuals perseguides i perseguits a altres països i cultures

¿Se puede morir por amor?
http://www.lambdavalencia.org/docs/Drets_Humans/Folleto_Se_puede_morir_por_amor.pdf
dijous, 16 d’abril del 2009
Una història de tantes... però amb final feliç
Isa és una gateta de mes i mig. Va aparèixer al pàrquing d’un
supermercat. Sola i indefensa, plorava demanant ajuda. No podia obrir uns ulls plens de pus i, per això, es xocava contra tot... “el pitjor és que estava ple de gent, la sentien, però ningú feia a res, tots passaven de llarg”.Per sort, hi ha humanes i humans com Berta i Cata... es feren càrrec d’Isa i ella, en agraïment, començà a millorar. La foto parla per ella mateixa.
P.S.: Aquesta història em recorda el que diu una humana que conec i que descriu a persones com Berta i Cata (ADVERTÈNCIA: aquesta definició no la trobareu al diccionari de la RAE):
Animalista: Dícese de la persona que va de soponcio en soponcio [generalmente sin un duro... això ho afegeix la humana que tinc al costat], empeñándose en mostrar una realidad que nadie quiere ver ni pretende cambiar.
El grito de Somaly Mam
"Tenía ocho años cuando su hermana la vendió como esclava doméstica. Sus amos le pegaron tanto que se escapó y volvió a casa. Su hermana la volvió a vender a un burdel donde vendieron su virginidad durante una semana, luego la cosieron y la volvieron a vender como virgen, algo que recordaba con horror. Pasó tres años en burdeles obligada a atender a quince clientes al día. Un cliente borracho pasó toda una noche golpeándola y no quiso pagar arguyendo que ella le había robado. La castigaron metiéndola en una jaula. Cuando ya estaba inservible, con sida y tuberculosis, el proxeneta la abandonó en la calle”.
dimarts, 14 d’abril del 2009
¿Por qué veganas?, ¿Por qué ahora? per Xavier Bayle
Roberto Carlos
En muchas fuentes periodísticas y personales del mundo se cita a las veganas éticas como unos bichos con trompa bífida y antenas venidos del espacio exterior, una semisecta de tipo destructivo, que quiere acabar con la sociedad y la historia del glorioso ser humano. Esa característica aparentemente implícita acerca del carácter destructivo se intuye por extensión, porque, al igual que con la palabra radical, son términos que apuntan a un concepto masificado, mediatizado, sobre qué son las sectas; una de esas palabras -una palabra más-, pervertida por el Complot Universal contra las Palabras que rige nuestra civilización. Sin embargo, las sectas más cuadradas, estereotipadas, nauseabundas y laureadas de la historia fueron, paradójicamente, aquellas que hicieron subir al poder a Hitler y a Bush, que machacan a las mujeres, que mantienen la tauromafia, que degüellan un cerdo mientras piensan en sus hijas con amor, las sectas económicas que permiten la evisceración del contenido anímico de la vida, de la esencia del equilibrio, del cariño solidario por lo que vive. Las sectas no autodestructivas, sino asesinas, las sectas paralegales que controlan el mundo.
Por el otro lado, y ya lo digo desde aquí, me da por pensar y afirmar -no sin cierta cautela, pero no sin cierta seguridad-, que sí, que es cierto: que las veganas éticas, como el grupo de millones de personas que somos, sensibles al dolor animal, queremos acabar con esta sociedad. Un modelo de sociedad basada en la corrupción de la armonía, en la rentabilización de la vida, en definitiva, la deidad humana respecto a su entorno. Según medios oficiales, por tanto, somos terroristas de la peor calaña. Tierroristas, matizo: las que atacamos la sociedad con los derechos naturales con que el universo nos dotó, con la pública intención de defender la tierra y a sus habitantes contra esa asesina bípeda tan semejante a nosotras.
Pero esa es sólo la intención, la declaración de guerra. Qué duda cabe (si las pruebas evidenciales son tantas), que quienes están jodiendo bien el planeta, quienes están decididas a acabar con la raza humana, con cuanta especie se cruce en su camino y con quienes les bloqueen su sangriento avance, son -de miles de formas-, las carnívoras, aliadas en la calidad y profundidad de su desprecio con las cazadoras, las vivisectoras, las toreras y su inframundo, las domadoras de circo, ... y la larga lista de las buenas personas que cumplen o no con sus obligaciones fiscales, que respetan o no la igualdad racial y sexual, que construyen el mundo humano a despecho de la evolución. En fin las asesinas pasivas y activas.
Mis más efusivas heroínas de antes son o fueron asesinas pasivas: Whitman, León Felipe, Becksinski, Chillida, Virginia Wolf.... Ahora, no obstante, celebro la vida de otras grandes personas que fueron ética práctica durante sus vidas, Madame de Crayencour (conocida como Marguerite Yourcenar), Da Vinci, William Blake, Kafka, Peter Singer, o, más cercanas, el genial Bajo Ulloa, que ya me ha dado dos alegrías en la vida: la calidad de sus películas y hacerse vegano.
Porque ya no es una cuestión de hipersensibilidad, tan sólo, ni de buen corazón, sinó de mera lógica, mero afan de perpetuación, aquel volcado en cuidar lo que nos entorna, de no participar en la masacre, de no fingir ser buena persona con el chantaje emocional de quienes nos acarícian y nos quieren pero depredan como sanguinarias bestias (pasivas o activas, recuérdenlo), cuando tienen hambre, frío, aburrimiento...
Yo no soy pacifista, me encanta la paz, me muero y me vivo de amor innúmeras ocasiones, abrazo y me abrazan, beso y me besan, y prefiero tumbarme al solete en silencio, que vociferar en un estadio futbolístico, lleno hasta los topes de nadie, de una masa ciega y agresiva. Pero no soy pacifista, querría serlo pero tengo entrañas, corazón, sensibilidad, y las que quieren destruir el mundo me atacan cada día con sus muertes cometidas -en lugar de a sí mismas, como sería de ley-, contra las inocentes, las indefensas. Contra las verdaderas niñas del planeta: los animales. Yo no llevo símbolos de la paz colgados del pecho como un amuleto estúpido mientras me meto en el vientre el cadáver de un semejante, ni rezo en templos muertos oraciones muertas a dioses muertos en el nombre de la bondad, el bien, la fraternidad, para despellejar, sin pestañear, dos horas después un zorro electrocutado, firmar la sentencia de muerte de un dictador en el nombre del verdugaje, inyectarle fuego a un hamster o abrasarle el ojo a un conejo inmovilizado cuyo otro ojo ya está quemado,... Así no puedo ser pacifista... pero quiero la paz, como todo animal sano.
Quiero la paz, como todo animal sano.
Las enfermas, las psicópatas en distintas gradaciones, las palurdas, tienen al concepto de tradición, honor y nobleza cogido por la entrepierna, como los nazis tuvieron en jaque a Europa hace setenta años. Esas gentes, congéneres, y sus hábitos alimentarios, reparten encelopatía espongiforme, gripes aviares, contaminación freática, polución y veneno por los territorios para luego no tener la decencia de morirse de ellas, sino que les sirve para matar aún más, por el bien de la salud pública, destruyendo los cuerpos enfermados, legitimando la barbarie con sus suculentos cerebros y su torpeza emocional. Es nuestra bondad lo que les alimenta, son nuestras lágrimas incomprensibles a sus rudos corazones las que ignoran, como ignoran los balidos desesperados de sus comidas, los gruñidos terminales de sus desayunos, el estertor agónico de un domingo de batida, la terrible agonía y muerte de sus abrigos, de los productos con que se miman los cuerpos...
Ni siquiera el zorro, el ciervo o la perdiz tienen el triste consuelo de ostentar el nombre ridículo con el que los comprendemos, simplemente, son "piezas de caza". Asimismo el cerdo, la vaca, la oveja, el pollo no tienen nombres, son “ganado de abasto”, y los perros y los gatos y los hamsters son "mascotas" y los preciosos paseriformes y loros son ya "pájaros de jaula", etc. Les hemos robado sus vidas, sus nombres, sus tiempos, sus espacios. Somos las delincuentes de la fauna, las ladronas de vidas, la escoria del planeta, lo peor que le sucede a la belleza cuando amanece cada día, y el sol incandescece para todas las criaturas del lado claro de la tierra, como en unas horas lo hará con la otra cara del mundo.
Algunas de esas criaturas, cien mil millones cada año, no verán ese sol radiante que la rotación del planeta nos descubre, esa luz maravillosa que grita "despertad" en su universal idioma, a todas las vidas del mundo. Algunas de esas criaturas que no sabían que carecían de vida, de tiempo, de espacio, de luz y de nombre, porque la raza a la que pertenezco decidió que eran suyas.
No esperes más, siente comprendiendo, no tienes derecho moral (sólo el que te otorga la tiranía legal e intelectual ), hazte vegana, piensa y siente cuando compres, cuando escuches el idioma del dolor cotidianamente, no lo aceptes. Hazte activista por los derechos animales (y humanos por impregnación). La batalla durará tanto como dure la ignorancia, tanto como venza la indiferencia.
No te detengas, no lo olvides: ellos están solos.
dimecres, 8 d’abril del 2009
SENSE COMENTARIS. Pasmada me he quedao.
GLORIA MARÍA TOMÁS RESPONSABLE DE BIOÈTICA DE LA UCAM
«Hay homosexuales que se han 'curado', aunque no sé cómo»
La profesora asegura que «la masturbación es un desorden» y defiende «la ley natural»
Aunque asegura que sus declaraciones en Alicante se han «sacado de contexto», Gloria María Tomás insiste en las líneas básicas de su discurso. Admite que sus ideas no pueden considerarse una teoría científica, pero pese a ello no dudó en difundirlas en un ámbito universitario.
- Usted dice que la homosexualidad es una enfermedad y que «se puede arreglar». ¿Podría explicarnos en qué teoría científica se ha inspirado para llegar a esta conclusión?
- Lo primero que quiero aclarar, en pro de mi honor, es que yo di una conferencia y el tema era sobre la sexualidad, no sobre la homosexualidad... El vídeo recoge una pregunta a la que contesto de una manera coloquial. Y, con respecto a su pregunta, desde el punto de vista histórico, hasta el año 1970 la homosexualidad se consideraba una enfermedad. A partir de ese momento, dicen que por los lobbys, yo no lo sé, dejó de ser enfermedad. Yo, si la comunidad científica actual no lo considera enfermedad, yo tampoco. Por otra parte, y hablo desde el punto de vista de Biología Molecular, que es mi carrera, hasta hoy no se ha descubierto un gen determinante de la homosexualidad. Lo que sí se ha visto es que hay personas que nacen con esa tendencia, otras personas que las generan y otras que las fomentan. Al no haber un gen determinante significa que a la naturaleza humana se añade la libertad. De hecho conozco a gente que se ha curado. Hay libros serios de homosexuales que se han curado.
- ¿Podría explicarnos cómo se han «curado»?
- Pues no lo sé. Yo no me dedico a esto. Supongo que habrá recibido un tratamiento hormonal o de psicoterapia. No lo sé. Si lo supiera se lo diría. Lo que sí puedo decir es que conozco a personas que están en tratamiento. Yo no las trato para curarlas. Yo les he hablado de psiquiatras a los que pueden ir, y están en tratamiento.
- En la conferencia habló usted de un par de teorías suyas...
- Un par de teorías tontas, sí.
- ... en las que habla de cómo una persona se puede «convertir» en homosexual.
- Me ha fastidiado porque eso fue una respuesta coloquial. Cuando hablas coloquialmente puedes decirle a alguien que hace un siglo que no le ves. Y no significa que hace cien años que no le ves. Lo han tomado por lo que no es. De todas maneras, si hablo de esas dos cosas es porque conozco a personas que han pasado por eso. No son teorías, sino casos de personas concretas. Son ejemplos dichos en un contexto más serio. Porque dichas así suenan a tontería. Nadie se cree que por la merienda uno se convierte en homosexual.
- En concreto usted habló de niños que pasan mucho tiempo sólos y hacen «tonterías de masturbaciones».
- La adolescencia es un despertar a todo. Es un momento precioso en el que se pasa bastante mal y es delicado. En ese momento, en que se descubre la intimidad, se necesita muchas veces ayuda. Conozco casos de chiquitos, pequeños fracasos, que han ido a su casa y han estado solos (que el hombre y la mujer trabajan ahora es real y normal, no me refiero a eso, sino a que han estado solos en la merienda, y en la cena, y un día, y otro). Pues al final pueden descubrir el sexo propio. El ejercicio de la sexualidad exige un ambiente, y si es un ambiente juvenil, borracheril y medio tonto, puedes tener dificultades. No es una teoría, sino una cosa que le puede pasar a 1 persona o a 20.
- Ya. Perdone, su explicación es difícil de seguir. Usted conoce a unos niños que estaban sólos y entonces se masturbaban y se convirtieron en gays. ¿Los heterosexuales no se masturban?
- Pues yo, como comprenderá... Igual que le digo que no me dedico a la homosexualidad, no me dedico a la masturbación. Personalmente, y por católica, y por respeto a la ley natural, opino que la masturbación es un desorden, y que el placer sexual es muy bueno cuando se ejercita donde tiene que ejercitarse
- Pero, por aclararnos, ¿la masturbación lleva a la homosexualidad?
- Hombre, eso es un salto muy grande. Yo lo que he dicho es que en algún caso, alguna persona que se dedique a masturbarse puede descubrir el placer sexual en sí mismo, y en otro compañero. No tengo ni idea. No me atrevería ni a afirmarlo ni a contradecirlo. Es un tema muy escabroso y muy delicado. No estoy preparada para contestar eso.
- Dice que no está preparada, pero habló de eso en una conferencia, con 50 o 70 alumnos delante.
No, no. Había mil alumnos. Y no lo comenté así. Lo dije después de una conferencia muy seria sobre la sexualidad. Es muy distinto cuando tú has comido muy bien un día y dices, pues ahora me como un ajo. No sé como explicarle. Parece gratuito decir que porque se masturba, uno se convierte en gay.
- ¿Defiende que hay más posibilidad de que un niño sea gay si está más tiempo sólo porque su padre y su madre trabajan?
- Mire, yo voy a decirle una cosa que a lo mejor le va a impresionar. Unos padres jóvenes tenían un chiquito pequeñito que no hablaba. Pensaron que era mudo y lo llevaron al médico, y les dijo que no era mudo, sino que no les entendía porque hablaba sólo ucraniano. Se pasaba el día con la ucraniana que le cuidaba. Es un hecho real. La soledad de los niños es una realidad. Y los padres normales andan luchando para poder llevarlos al colegio, etc. Usted habrá visto lo del típico padre que iba a la guardería con su niñito en su coche, y que se le ahogó el niño porque se le olvidó dejarlo en la guardería. ¿Es problema del padre? No. Es que lo tenemos muy mal para salir adelante, y eso repercute en los hijos.
- Entiendo... ¿Todas estas cosas las dice como científica o sólo como católica, o como ambas cosas a la vez?
- Como católica... Lo que yo defiendo es la ley natural. Esa ley, que está grabada en el corazón de todo hombre, se me ilumina con el catolicismo
Font: http://www.laverdad.es/murcia/20090407/region/homosexuales-curado-aunque-como-20090407.html
dimarts, 7 d’abril del 2009
RESERVOIR DOGS per Xavier Bayle
Está encerrado en una jaula. Su tamaño no es importante, ni el de la jaula ni el de su cuerpo. Está encerrado en una jaula. Dispone de comida regularmente y de agua fresca suficiente. Su lecho es confortable e incluso recibe frecuentes visitas al día, de gente buena que le habla y el ofrece su ración de cariño, pertinente para no enfermar de soledad. Está encerrado en una jaula y es otoño. De fuera le llegan voces que no ve pero entiende claramente porque le están convocando de un modo inconfundible, evocándole la libertad que no posee. Porque él está encerrado en una jaula.
De fuera vienen otras cosas: vienen olores de mil procedencias, los árboles, las cocinas vecinas, las faunas y las floras inmediatas y no tanto. Está encerrado en una jaula y no puede salir. También hay luces que le indican que es de día o de noche, le hablan del silencio de la oscuridad, del ajetreo de la luz. Sabe, sin embargo, además de intuir, que todo el mundo pleno está esperándole allá afuera, aguardándole a veces de la mano de una voluntaria que le abra el pestillo y lo saque a pasear. Entonces se vuelve loco de primaveras, aunque sea otoño, y ensaya el libre albedrío, aunque luego volverá a estar encerrado en una jaula. Volverá a estar encerrado en una jaula.
Él no sabe abrir el pestillo, deberá esperar a que le abran, e ilusionarse de que esta vez no sea temporalmente, deberá esperar que lo adopten, aguardar a que alguien -con un número que le garantize la libertad en un planeta de números-, responda por él, lo cuide y lo mime. Alguien sin el cual sólo es un perro encerrado en una jaula. Todo lo más un perro, una cosa que ladra y estorba, una mierda.
Está encerrado en una jaula porque es una mierda, porque tal vez jamás debió haber nacido, porque la vida en un planeta regido por seres humanos implica pertenecer a la especie adecuada, e incluso, en según qué territorios, a la raza adecuada, al sexo adecuado, a la clase social adecuada. Está encerrado en una jaula porque vale poco más que nada. Vale lo que una niña en China, lo que un negro en Rusia, lo que un pobre en New York.
Tiene dos fechas de caducidad, la una ya venció y por esa fecha fue abandonado en la calle, acaso rebuscó en los solares y las basuras algo de comida, se acurrucó junto a tuberías de agua caliente en las largas noches y persiguió a montones de personas, absolutamente extraviado, para que alguna le alimentara, le diera cobijo y cariño. Esa fecha primera, sin embargo, dependía de cuándo tomaran vacaciones sus antiguas cuidadoras, a partir del momento en el cual él pasaría a ser un estorbo, al igual que medio millón de animales anualmente sólo en España; pero la segunda fecha de caducidad es más severa, será la fecha límite en que, no habiendo sido adoptado, la perrera decida “dormirlo” con una “piadosa” inyección letal que le devuelva a su lugar en la nada, de donde nunca debió haber salido, al parecer. Nuestra ayuda a los animales contempla sin vacilación demostrarles con dichos y hechos que son mierda.
Entretanto, los establecimientos de mascotas, comerciando descontrolada y absurdamente con montones de cachorros de perro, alimentan los albergues del mundo, no sin antes garantizar un breve paréntesis de comodidad que esos animales tienen ( bajo el rigurosa condición de ser bonitos y graciosos, perdida esa condición, los animales son abandonados ), en casas particulares con gentuza aprendiza de personas, escoria de miopía profunda que no diferencian entre regalarse una botella de tinto y un ser vivo, necesitado de pocas pero importantes cosas. Los comercios de mascotas no debieran tener ni un sólo animal en sus instalaciones. Ni “doméstico” ni salvaje.
Por lo demás, él sigue encerrado en una jaula. No sabe, por supuesto que tiene esa segunda fecha grabada en algún lugar de su alma de can, pero la tiene. Mira con toda la tristeza que un ser encerrado puede mirar al exterior, con esa lenta pero constante destrucción de la moral que el encierro practica en todo lo que vive enclaustrado, con ese minar de la esperanza que acude a los seres sin opciones. Afuera está el mundo, llamándole en todas las lenguas posibles, y él quiere acudir, pero sólo le está permitido responder, preguntar, exigir más información, porque la libertad les está vetada a los animales con doble fecha. A los condenados. A los verdaderos parias de toda patria.
dimecres, 1 d’abril del 2009
Elefantes i humans
“Tres días sin comida ni bebida. Tres noches sin dormir, inmovilizado y golpeado a cada rato para que no logre conciliar el sueño. Al final obedecerá al hombre, por la cuenta que le trae...”
http://www.defensanimal.org/articulos/generales/llanto_elefantes_1.htm




